Eva Arguiñano nos enseña las recetas de los taquitos de mijo y del melón con mermelada de morrón en su siempre aprovechable programa Hoy cocinas tú.

Las Navidades son una época excepcional para preparar sabrosos platos que en otras ocasiones no nos atreveríamos a ejecutar, ya que tenemos más tiempo, más ganas, más comensales, o estamos más concienciados de que vamos a ingerir alimentos más pesados. Y es que en Nochebuena no apetece una ensalada, por muy especial que esta sea.

Pero, si quieres hacer un alto entre plato y plato, saca un rato para ir al cine. Porque estas fiestas no serían lo mismo sin el cine bienintencionado que llena nuestras pantallas en estos días tan entrañables. Más o menos así es La leyenda de Santa Claus, una fantástica cinta finlandesa que narra los orígenes de un personaje esencial de la mitología navideña: Papá Noel.

Pero las Navidades no son sólo comer y comer. Por eso, la distribuidora de La Leyenda de Santa Claus va a donar el 10% de la recaudación en nuestro país a la ONG Aldeas Infantiles, para que las más necesitados puedan permitirse algún lujo en estas fechas. ¡Hagamos que esa contribución marque la diferencia!

Vichyssoise

Octubre 21, 2008

* 2 puerros grandes (sólo la parte blanca)
* 1/2 cebolla grande rayada
* 1 cucharada de mantequilla
* 2 patatas grandes
* 2 vasos de vino llenos de caldo de ave o verdura.
* 2 vasos de vino llenos de leche
* 1/5 litro de nata líquida
* 1 cucharadita de perejil o algunas hojas de menta.
* Sal y pimienta

En una cacerola se derrite la mantequilla; primero se echa la cebolla rallada y, al poco rato, los puerros cortados en trozos pequeños.

Cuando está todod ligeramente dorado, se añaden las patatas peladas y cortadas en laminas finas.

Se prepara el caldo. Es suficiente con agua y cubitos. Se deja cocer todo muy despacio durante 40 minutos aproximadamente.

Una vez ya hecho, se deja enfriar. Se pasa entonces por la batidora. Se agrega la leche y se vuelve a pasar todo junto por la batidora hasta que la mezcla quede cremosa y suave.

Se vierte la sopa en un recipiente para servir. Se sazona con sal, pimienta y una pizca de ajo, y se añade entonces la nata. Se decora con las hojas de menta. Es preferible servirlo bien frío.